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El Ayuntamiento de Forua, comprometido con la atención a los mayores, hace balance positivo del servicio de detección de incendios instalado en los domicilios de sus vecinos y vecinas mayores de 65 años. Este servicio, puesto en marcha en 2012, da cobertura actualmente a 79 viviendas. Gracias a él, las viviendas de las personas mayores de 65 años que viven solas o acompañadas de otras personas mayores en el pueblo cuentan con especial protección en caso de incendios domésticos.

En el último informe de evaluación del Servicio de Detección de Incendios de los domicilios de los mayores de 65 años, se desprende que actualmente en el servicio hay 79 viviendas protegidas y en total los detectores de humo en funcionamiento son 108, con 29 detectores de humo adicionales repartidos en las viviendas.
Tal y como señala la Alcaldesa de Forua, Jane Eyre Urkieta: " muchos de nuestros mayores gozan del nivel de autonomía suficiente que les permite vivir solas, pero existen casos de movilidad reducida o problemas de alteraciones sensoriales que aumentan el riesgo de sufrir un incendio al tardar más en reaccionar, teniendo consecuencias para ellos mismos y para los demás, y con este servicio se minimizan los riesgos. El objetivo es atender a las personas en situación de especial vulnerabilidad, intentar mejorar las condiciones de vida de quienes sufren más dificultades y evitar posibles situaciones de riesgo de nuestros mayores”.

Para identificar peligros, los técnicos encargados del servicio, realizaron análisis de riesgos en los domicilios. De esta manera, se podrán reducir los tiempos de reacción y llevar a cabo una evacuación rápida en caso de ser necesario. Para ello, se construyó un instrumento que permitiera guiar la inspección y recoger los datos observados. Según estos datos, el 55% de las viviendas no presentaba riesgos mientras que el 45% presentaba un riesgo no tolerable, por lo que se requiere la verificación periódica de las medidas de control tomadas.

También se han instalado detectores que avisan de la presencia de humo en la vivienda mediante una alarma sonora muy fuerte. Y por último, en 22 viviendas se hizo un croquis para facilitar posibles evacuaciones en caso de emergencia. Además, se ha presentado un manual de autoprotección ante incendios en el hogar además de darles nociones básicas de seguridad para saber cómo actuar ante un incendio. Con el objetivo de reforzar la seguridad y para que los mayores puedan seguir viviendo en su entorno el mayor tiempo posible de una forma más segura también se han revisado todos los detectores de humo instalados en la fase anterior, sustituyendo las baterías, limpiando las ranuras de las pantallas ópticas y testando los dispositivos para comprobar su correcto funcionamiento.